El artículo 39.1 de la Ley Orgánica de Universidades (LOU) afirma que la universidad debe desarrollar una investigación de calidad y una gestión adecuada y eficaz del conocimiento generado en su seno, con el objetivo de transferir este conocimiento al tejido productivo y empresarial, de manera que contribuya al avance del conocimiento y del desarrollo tecnológico, la modernización, la competitividad e innovación de las empresas y el progreso socioeconómico.
Actualmente, el principal problema con el que nos encontramos no es la generación de conocimiento, sino el desconocimiento o falta de información en materia de Propiedad Industrial e Intelectual que existe en las universidades, lo que impide que se pueda llevar a cabo una gestión adecuada del capital intelectual generado.